Sentirnos queridos, lo que nos lleva a levantarnos cada mañana.
Las personas necesitamos sentirnos queridas. Necesitamos saber que hay otros seres humanos que nos quieren, y queremos saber que no somos los únicos que nos preocupamos por nuestros problemas.
Ya lo decía Abraham Maslow en su pirámide sobre las necesidades humanas, donde la necesidad de sentirse querido por los demás ocupa casi el lugar de más importancia.
No busquemos sentirnos admirados y halagados por el resto, es un falso sentirse querido. Queramos al resto, y el ser queridos nos vendrá por añadidura.
Cuántas personas que son y buscan ser admiradas, halagadas y veneradas, van tristes y desesperadas por la vida, esperando sentirse aunque sea, queridas por una hamburguesa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario